Existen muchos remedios caseros que solemos usar pero no nos paramos en pensar que pueden ser perjudiciales dependiendo como los usemos:
Un ejemplo de esto es el limón, un producto casi imprescindible en nuestra cocina ya que tiene infinidad de usos (culinarios, en la limpieza del hogar y para nuestra belleza).
¿Quién no lo ha usado alguna vez para secar los granos? Pero hay que tener en cuenta que si lo usamos en nuestra piel de día nos pueden salir manchas, así que siempre que usemos el limón en nuestra rutina de belleza es aconsejable usarlo por la noche.
El pepino es otro famoso en los trucos de belleza, ya que al ser un poderoso astringente es un perfecto aliado de las pieles grasas y mixtas, pero ¡ojo!, ni se te ocurra usarlo en el contorno de los ojos. Recuerda que la piel de esta zona es muy sensible y los astringentes resecan la piel.
Los exfoliantes naturales como la sal o el azúcar son muy efectivos para eliminar las impurezas de la piel y facilitar su regeneración pero puede tener efectos catastróficos si abusamos en la frecuencia y en la intensidad. Dos veces a la semana como máximo son suficientes para una piel grasa, y menos en una piel normal o seca.